¿QUÉ HACER DESPUÉS DE LA LECTURA?
La
Revista Digital Imaginaria en el año 2004 publicó un artículo del autor argentino Ricardo Mariño denominado
Máximas y mínimas sobre estumulación de la lectura.
El autor desarrolla y reflexiona sobre algunas actividades que proponemos los docentes a nuestros estudiantes después de haber realizado una lectura.
¿Leemos lo que dice Mariño para después leer nuestras prácticas?
1.
Querido docente: si alguna vez al salir del cine alguien te detuvo en
la vereda y te pidió que escribieras tres finales distintos para
ese argumento, y esa experiencia te agradó y notaste que mejoró
tu comprensión del filme, entonces está muy bien que continúes
pidiéndoles a los alumnos que después de la lectura de un
cuento señalen palabras esdrújulas, sensaciones olfativas
o terminaciones en aba.
2.
Desconfía de los cuentos y novelas que sirvan para enseñar
algo muy concreto. Si el libro demuestra claramente que los dientes deben
cepillarse todas las noches, que no hay que discriminar a los asiáticos
y que los enanos son personas, probablemente no tenga mucho valor literario.
Las grandes obras literarias no enseñan nada, al menos no directamente,
y, al contrario, crean encrucijadas que provocan más preguntas
que respuestas.
Para pensar(nos)...
¿Qué les proponemos a los chicos después de leer?
¿Qué fines perseguimos con las actividades planteadas?
¿Estimulamos la lectura y la imaginación o las ahogamos?
¿Valoramos una interpertación por sobre todas o propiciamos el intercambio, la reflexión, la búsqueda de sentido grupal?
¿Cómo seleccionamos los textos literarios?
En la próxima entrega comenzaremos a buscar entre todos otras formas de estar en la escuela con los libros.
Mientras tanto, ¿participamos de unas encuestas? Las encontrarán al pie del blog.
¡Sigamos avanzando en el viaje!