Para pensar entre todos:
¿Aprenderán los estudiantes con webquest, con expresiones artísticas? ¿En cada propuesta sólo aprenderán el área seleccionada?
¿Tiene
sentido solicitarle a los estudiantes después de esos trabajo una
prueba escrita para corroborar qué aprendieron? ¿En esas propuestas, los estudiantes
aprendieron para nosotros, los docentes, o para ellos?
¿Será necesario colocarle un número a cada chico, chica o grupo para que se establezca qué enseñamos y qué aprendimos? ¿Cómo valoro numéricamente la creatividad, la opinión, la reflexión, el trabajo en grupo, la colaboración?
Lo
que hay que comenzar a cambiar son nuestras clase, nuestra forma de
enseñar. Si el contenido lo administra el docente entonces él también es
el encargado de decir quién se acerca o se aleja de la norma.
En
cambio, si el docente muestra el camino, acompaña, guía y el estudiante
es el protagonista, él puede decir qué aprendió, cómo se relacionó con
el conocimiento, qué debería seguir aprendiendo. El estudiante toma el control de su aprendizaje, porque toma decisiones, es un sujeto con valor.
Se crea un espacio en el que todos tienen la palabra y la posibilidad de aprender.
Un abrazo!!
Excelente... y comparto tu mirada sobre la evaluación.
ResponderEliminarSaludos